lunes, 24 de noviembre de 2014

Reseña sobre Del Reino del demonio, de Pedro Rangel Mora. Por Juan Carlos Abreu

Pedro Rangel Mora, Del reino del demonio, Caracas, Ediciones Actual-ULA / bid & co., 2010, pp. 122; ISBN: 980-6741-93-5.


Oriundo de la ciudad de Mérida, PRM egresó de la Universidad de Los Andes con título de Abogado y cursó después seminarios de literatura y dramaturgia en esta misma casa de estudios para luego estudiar cine en Santiago de Chile. Actualmente habita en su ciudad de origen donde ejerce la abogacía, la investigación y la producción literaria, además de colaborar en proyectos de tipo cultural como los de las revistas Solar y Azul, así como impartiendo y coordinando talleres literarios y con importantes colaboraciones en diferentes revistas impresas y digitales al igual que en diarios de circulación regional y nacional.

Se especializa en la creación de relatos, novelas y ensayos, entre los cuales ha llegado a publicar: Coro de gansos (1984); El orden de los factores  (1993); La yegua de la noche (1995); Autobiografías (2000); El enemigo (2004); Jazz. Relatos (2006). Equis, ensayo ficticio (2006); Tres novelas (El orden de los factores, El enemigo, Luna en capricornio) (2007); El mensajero (2007); Muerte en la víspera (2008). Sus obras aparecen también en numerosas antologías del cuento en Venezuela y Chile, entre ellas la antología Mínima expresión, muestra de la mini-ficción en Venezuela, junto a casi un centenar de autores venezolanos de talla internacional. Acreedor del Premio de Narrativa 2006 de la Asociación de Escritores de Mérida, entre otros.

En esta nueva obra editada por Actual en colaboración con bid & co, el autor presenta una selección de micro textos hecha a partir de las reflexiones obtenidas en unas 500 páginas de reflexiones; con los 325 escritos cortos que componen este libro, PRM envuelve al lector en el juego del lenguaje y lo lleva del mundo personal e intrínseco al de la otredad por medio de periplos, espejos, cadáveres, el recurso a los mundos complementarios del sueño y la vigilia, vida y muerte, etc. Con sus textos ofrece una mirada del bien y el mal en una mezcla de ironía y agudísimo sentido del humor para recrear su cruda visión de la vida y la muerte. Este género del relato mínimo permite al autor refugiarse en la brevedad de sus escritos para con ellos significar lo literalmente escrito pero también lo contrario por medio de inferencias metafóricas o directas, que terminan por sorprender al lector:

CXXVIII. Inexorable. Persiguiendo al distinto, me encontré con mi verdadero yo. Cazador implacable, le disparé en medio de los ojos.

Los demonios que se encuentran en la escritura de PRM pueden identificarse en algunos casos como espejos de nuestras creencias, de nuestras mujeres, de nuestras instituciones, de nuestro pensar y sentir; demonios y verdugos que afloran con natural vitalidad en su narrativa; demonios que acosan y angustian, que acechan sigilosos a los hombres desde fuera y desde dentro. Así, con estilo aforístico y poético, lleva al lector a lo más profundo de su sentir social y muestra una irónica visión de la abrumadora y demoníaca cotidianidad; reflexiones de las que no se puede escapar sin sentirse conmovido:

CXCI. Tormento perfecto. Estoy cansado de estos y aquéllos razonamientos y reacciones, de mi lógica implacable, de los miedos y culpas, del mismo rostro en el espejo cada mañana, …y del dolor de espalda. Si tan solo pudiera pasar la página de mí.

Invitamos al lector a recrear su interés por profundizar en el conocimiento de las potencialidades sinópticas expresivas de estos textos brevísimos, y completar los sentidos que de ellos se desprenden.



Juan Carlos Abreu
Universidad de Los Andes








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