miércoles, 13 de noviembre de 2013

RAQUEL ABEND. Poesía Actual Venezolana



Raquel Abend van Dalen. Caracas, 1989. Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Monteávila, con un Diplomado en Escritura Creativa de la Universidad Metropolitana e ICREA.  Autora del poemario Lengua mundana (Común Presencia Editores, 2012) y de la novela Andor (Bid&Co. Editor, 2013). Así mismo, ha ganado Mención especial en el rubro de poesía del III Premio Nacional Universitario de Literatura (2009), y mención especial en el rubro de poesía del Concurso de Autores Inéditos (Monte Ávila Editores, 2012). Ha colaborado como redactora y productora en diversas revistas venezolanas (El Salmón, El Librero y El Desafío de la historia). Trabajó como reportera en el Diario Las Américas (Miami, FL). Actualmente cursa la maestría de Creative Writing in Spanish en la New York University. 


Selección por Gladys Mendía del libro Lengua mundana



APUESTA


Jugamos a que el fin está por llegar

a que nuestros cuerpos sólo saben desayunar
con semen, flujo, café y cigarros

–muy cerca de una ventana
que no muestra nada–

jugamos a que no hay una felicidad
igual a la nuestra

a revelarnos dos pasados deudores
que no reciben más que la digna tentación
de aliarse

jugamos a vaciarnos en el cuerpo del otro

a decir que nos queremos entregar por amor
cuando sabemos que lo hacemos
por supervivencia

a recostar nuestras vidas
en una sola mirada serena
que no pretende acabar.

Juguemos siempre.



LAS OTRAS NOCHES


Mientras
leo Siete Noches
pienso:
“Para ser Dante, está Dante
para ser Borges, está Borges”,
a nosotros nos queda
vivir nuestra propia oscuridad
nuestras madrugadas infectadas
escogidas y disecadas
en una sola caja de cigarros
intacta.



VENIA

A los libros usados
se les deja dormir
con uno

se les deja abiertos en la cama

hay que permitirles
recordar
las manos que los han hurgado

se les besa el polvo
los rayones de tinta vieja
las esquinas masticadas

a los libros usados
hay que amarlos
como se quiere al extraño

ciegamente.



SABLAZO


Deja de ver desde mis ojos

yo no deseo ver
desde los tuyos

el pecado femenino
es incapaz de suturarme las piernas

ver desde mis ojos
significa renunciar a todo

lo que eres

para adoptar
esto que nunca he sabido

ni sabré ser

quédate siendo bruto, ordinario, hombre

sólo así
querré conservarte.



COMUNIÓN


Todo lo que brota
entre nosotros

es un salpicado
que tienta a lo imposible

todo lo que hemos vivido   se renueva

desde otro universo

ya nos hemos conocido
acuosos de placenta

también con la muerte
recién masticada en los ojos

todo lo que somos
es un cúmulo frenético

insondable
que nos exige el olvido
para sumergirnos en una entrega

furiosa

auxiliada
por una conspiración insomne.



CALLEJERO


Te recojo

de todas las basuras
de Nueva York

como a un gato
infectado
agónico

de bigotes desteñidos

abro mis manos a ti
(no están limpias)

para que enrolles tu cola
en mis dedos

decido ser ese alfabeto
que dedica sus letras

a tu amparo

permíteme limpiarte la tierra
de la boca

y lamer
esa muerte desvelada
que aferras en tus puños.


II

Nuestro sepulcro
yace

prevenido

con sus puertas sin cerrar

en un terreno que nunca podrá ceder
a un ente ajeno

esta muerte
no es un compromiso eludible

nuestro contrato
es más fecundo

es la permanencia
fuera del cuerpo

en el cuerpo del otro.



PICNIC


Te ensancho

como a un mantel de tela
manchado
por el semen de mi boca

te aireo sobre mi cuerpo
para que caiga   sobre mí

tu mugre vieja

te acuesto encima
abierto y mojado

vaciado por ese apetito
insaciable

que no deja de rascarme la piel

saboreo todo lo que decide entrar en mi boca
y no lo dejo bajar por la garganta
el alimento bendito
no se mastica

se mantiene entre el paladar y la lengua
como penitencia.




RITUAL


La vigilia
se quema a punta
de secretos
consume a quien la bosteza
esconde los canales
insomnes
lo que se derrumba
bajo el tacto
creído

te veo del otro lado de la madrugada
ayuno en tu cuello

nos pronunciamos
por un pulso
inconfesable
por el desvelo
que muerde
hinchado
que rescata
dos abandonos imposibles de arrancar

el límite se ensancha
quieto
casi escondido
y desde un rumor
sonríe, se dilata en la esquina
se vuelve un signo
entrañable
una confesión pulcra

son noches que visten
mueven el sueño
hasta matarlo
contra una cama ajena
y queda un aliento
apagado
sin nombre
ni cuerpo para exasperarse

se vuelve
materia erguida
culposa
hambrienta
se ensombrece
respira en tus plegarias
en una sequía
arrogante
ya nada se sostiene sin tu lejanía errada
desconozco una noche
antigua
a nuestro encuentro.



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