miércoles, 4 de agosto de 2010





















POESIA ACTUAL VENEZOLANA


EMAD ABOASSI EL NIMER

(Venezuela - 1974) Licenciado en Historia, Licenciado en Educación: Mención Historia, Abogado, Doctor en Historia, poeta y ensayista. Profesor en la Escuela de Historia de la Universidad de Los Andes (Mérida-Venezuela).

Autor de los poemarios: Tu recuerdo reúne cenizas y Ánfora de luz y sombra; y de los ensayos: “La metáfora cotidiana (Elogio del habla coloquial venezolana)”; “La mujer etrusca y las mujeres del antiguo Mediterráneo. Apuntes sobre el tema”; “Apología del dolor”; “El arraigo maracucho en Date por muerto que sois un hombre perdido de Blas Perozo Naveda”; “Urbanidad y buenas costumbres: Un reto social de la élite durante la guerra federal venezolana (1858-1863)”; “Publicidad y guerra federal (1858-1863)”; “La crítica literaria durante la guerra federal (1858-1863)”, “Guanare: entre la mengua eclesiástica y el esplendor político (1879)”, “La sotana versus el mazo judicial en el Distrito San Antonio del Departamento Turén, estado Portuguesa: 1873. (Estudio del caso del Presbítero Rafael Antonio Puig)”, entre otros.

En el concurso de cuento, ensayo y poesía de la Dirección de Asuntos Estudiantiles de la Universidad de Los Andes recibió los siguientes premios: Mención Especial en Ensayo (1994), Mención Honorífica en Ensayo (1997), Mención de Honor en Poesía (1998), Premio de Ensayo (1999). En el 2do Concurso Nacional de cuento, ensayo y poesía “La abeja obrera (Guanare, 2005) obtuvo el Premio de Ensayo.



Abandonado
en la levedad de mi aliento

allano el asombro
y la sensación repetida

de distribuir mendrugos de mí
en la bondad de tus manos





Traba-lengua


Traspiés
Trasmundo

Tras los pies el mundo
Tras el mundo ciempiés

Al trasluz

la luz trastoca

trastrabilla

trastorna el trasfondo trasiego

de un minúsculo computador

y trasciende el traste del contraste


En torno trastorna

el anagrama de la fe


hasta trasudar y trasbocar

el traspuesto traspaso

sin traspapelar nada


El universo es

trampolín al vacío

en la trampa de la tecnología


Tras
piés

tras
mundo

Tras sólo pies




La llave en la cerradura
enhiesta el pánico

Al otro lado
la puerta mantiene en vilo
la presencia del miedo

Entre sombras
que rozan los párpados
el cuerpo se resiente
ante la fuerza inmanente
que me atrapa como abanico

La cortinas se descorren
hacia adentro

La conciencia
es un videocasette en blanco
que gira sin sonido

La lengua maniatada y seca
agoniza en la boca

Exánime
Reencarno
en mi cuerpo ajado

con la preocupación
de que anochezca sin sol



Si vinieran los muertos
a reclamarnos sus bienes

a pedirnos cuentas
de sueños con intereses

a mirarnos de frente
nuestra honda pobreza

advirtiendo en nosotros
caudales ajenos

fallecería nuestro presente
de archipiélago pasado

Si vinieran los muertos
renacería la paz

y el mundo tomaría
su equipaje a la nada

porque el futuro
es un pasado compuesto

que sólo existe

por temor al olvido