jueves, 10 de junio de 2010


Archivos Temporales de la Poesía Actual Parte V

Pedro Nazar ( Buenos Aires, Argentina 1974). Ha publicado Como herrumbre de pena. Actualmente termina su segundo poemario.
Licenciado en Letras en la Universidad de Buenos Aires. Trabaja como docente en institutos de enseñanza secundaria.
En el 2009 comienza, junto a Cristina Domench, talleres de poesía en la cárcel José León Suárez de Buenos Aires.
Como compositor e interprete, en el año 2005 graba un disco con canciones de su autoría (disco “Gigante de Papel”. Producción independiente, estudio “El Ombligo”, Saavedra, Buenos Aires), y en el 2009 musicaliza poemas de Alejandra Pizarnik (disco “Cómo quien no quiere la cosa”, producción independiente, estudio “El Globo Rojo”, Parque Patricios, Buenos Aires).



De Pez Negro


Aserradero Valma

Dedico este poema al aserradero Valma
que aquella tarde de calor
sorbía el oxígeno
ensombrecido de caminos laterales
como un idioma
silenciado por escamas pedregosas
un pez en el mosquerío de una embarcación
(un pez negro
agujereado por el mar,
desbocado, abandonado por el tiempo)

El aserradero Valma
fallecía con bordes de ladrillo
mientras la herrumbre de un caballo pastaba
sus escombros para siempre
y un penacho de ramas peinaba
su funeral de muros.

Aquella tarde no hubo cielos abandonados,
(tal vez ni siquiera había cielos
ni un camión apuñalado bajo un árbol sin sombra
ni tigres rojos
ni tiempo que no cesa)



*****
Julio Sleiman ya no bebe
no sujeta pasamanos ebrios ni
amanece en árboles desconocidos

No bebe

ni cerveza
ni güisqui
ni ron
ni vodka

“El alcohol tiene ojos de buitre
-suele decir ahora
sacando los brazos por el ventanal de una autopista-
el alcohol es triste
un cuervo desolado”

Julio
avanza con agobio entre herrajes
de soledad

ya casi no padece
los filosos moretones de los gallos
es cierto
pero le asoman sepulcros en la voz
cuando pregunta por su propio simio
su terrible pitón
su murmurar en la demencia

Julio Sleiman ya no bebe
ya ni siquiera nos presta su guitarra
dice que no hay necesidad de golpearla
para ver el sol en su caja condenada a temblar




*****
Si alguna vez estás cerca de la cancha de Boca
Horas antes del recital de un cantante latino
Vas a ver en la estación de servicio de la calle Brown
A las chicas que esperan en largas filas
Junto a la puerta del baño

Arden en canciones de amor
entre inflamados matafuegos

junto a los surtidores

Sus ojos estallan chispeantes
sobre el combustible

Si por casualidad estás cerca
esa es la descripción más perfecta
de mi soledad

1 comentario:

paola dijo...

Gran poeta, recuerdo cuando mi mamá me leía algunas de sus obras cuando vivíamos en un apartamento en buenos aires. ahora que nos fuimos para Chile lo sigo recordando por sus palabras en cada frase.